jueves, 5 de enero de 2012

siete

Siete días tiene la semana
ni un día más ni un día menos

pero no me bastó una semana para olvidarte
eso era muy pronto

me aseguré de odiarte cada pelo
cada centímetro de tu escuálido cuerpo
cada palabra
cada chiste
cada anécdota
con tal de salvarme

no bastaron tampoco siete semanas

no me alcanzaron siete meses

y sin embargo ese odio tenía fecha de caducidad
no viviría para siempre
no vive de aguas ajenas
no muere en la copa de otro amante
ni siete veces siete se sacan los clavos con otro clavo

al fin te perdoné después de siete años
por el sólo hartazgo
por el fatidio de cargar los viejos harapos
en los que se había convertido tu recuerdo

te perdono todo
nada tengo que defender
siete años son suficientes

las hormigas

las hormigas trabajan
hormiguean cada día cada noche
y su ritmo es al paso de la sobrevivencia
no hay paso sin fin
no hay fin de sus pasos
no importa que les grite
que les reclame que sigan rondando
que sigan cortando hojas que sigan en cola a su madriguera
las hormigas necias se mueven en sus inexorables ciclos
rojas negras pardas las hormigas
no se detendrán por tí, para tí o contigo
pues tienen su propio cometido
las hormigas llegaron antes que tú
estarán después de que te hayas ido
hormigas al fin
cumplen su ciclo