jueves, 5 de enero de 2012

siete

Siete días tiene la semana
ni un día más ni un día menos

pero no me bastó una semana para olvidarte
eso era muy pronto

me aseguré de odiarte cada pelo
cada centímetro de tu escuálido cuerpo
cada palabra
cada chiste
cada anécdota
con tal de salvarme

no bastaron tampoco siete semanas

no me alcanzaron siete meses

y sin embargo ese odio tenía fecha de caducidad
no viviría para siempre
no vive de aguas ajenas
no muere en la copa de otro amante
ni siete veces siete se sacan los clavos con otro clavo

al fin te perdoné después de siete años
por el sólo hartazgo
por el fatidio de cargar los viejos harapos
en los que se había convertido tu recuerdo

te perdono todo
nada tengo que defender
siete años son suficientes

2 comentarios:

Esilleviana dijo...

Larisa, un anónimo en tu blog Elcomonunca ha dejado este enlace y me alegro. Creo que en alguna ocasión ya te había leído.

Siete años, es tiempo suficiente para olvidar y perdonar? jaja; tal vez o aún es necesario un par de años más...

me gustaron tus versos.

un abrazo

gOtaSmaR dijo...

supongo que el no perdonar solo provoca arrastrar lastres a cada paso que damos en la vida.. yo también he sentido esa sensación de dolor en el que cuesta perdonar pero en mi caso, y supongo que en otros tantos, a veces es mejor no olvidar, no por rencor- que no lo tengo a pesar de los pesares- si no para no volver a dejarnos llevar por cadenas innecesarias que coartan nuestra libertad más preciada.. el ser una misma porque realmente no hay mayor esclavo que el que uno mismo se impone....

este lado tuyo tiene algo que ver con lo que yo llamo mi "lado oscuro" que aunque parezca pasteloso , todos tenemos y a mí me gusta transmitirlos y verlos también en los demás como hoy lo veo en tí...

un beso larisa... me gusta como eres , asi de simple