miércoles, 28 de octubre de 2015

I

Ella tuvo que abrir la tumba de todos los recuerdos, porque solamente así recobraría la llave de su propia casa y los tesoros con los que pagaría su futuro... era tiempo de remover los vestigios, de otra manera viviría como paria en su propio reino, siendo Ella la heredera.

Para cada cosa olvidada hay que repasar el recorrido. ¿Por qué los recuerdos dan tanto miedo? ¿Acaso siguen vivos? ¿MUERDEN? ¿GRITAN?



Un desconocido se ofreció a sostener la lámpara y bajar juntos. Dejemos un camino de migajas para recordar el camino, le dijo...

El camino comienza, aterra la oscuridad, aterra el eco. Habrá que acostumbrarnos al espacio poco a poco antes de poder ver algo.

No me sueltes de la mano, si me tropiezo sosténme, no me dejes.


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